martes, 3 de enero de 2017

¿Innovar o morir? Esa es la cuestión - Ramón González Sánchez


¡Tengo los ojos abiertos y no veo nada! Sin embargo, las luces del quirófano radian a máxima intensidad. Qué me está haciendo el equipo de oftalmó- logos que me rodea? ¡Calma! Habla mi conciencia: “Lo que hacen es simple y llanamente utilizar tecnología creada y probada en la Estación Espacial Internacional para curar tu miopía”. Sí, el rayo láser que limó mi córnea formó parte de un proyecto llevado a cabo a bordo de un artefacto que da una vuelta a la Tierra cada 90 minutos. Éste es sólo un ejemplo de lo que la sociedad le debe a los investigadores y muchas veces desconoce. Pero aún hay más: la máquina de rayos X, el marcapasos programable, el avión, el automóvil, el ordenador, la cámara digital, . . . ¡Tranquilo Curiosity! También diré que tú popularizaste el “selfie” y muchas genialidades más. Carga la maleta de la positividad y la ilusión que vamos a descubrir lo más importante de la historia de los inventos e innovaciones que han cambiado nuestra sociedad y hasta nuestra propia raza. Más importante? Sí, lo más importante son los que cubren sus camisas y blusas con batas blancas, son los que pasan horas oscuras bajo luces led y son los que manchan de barro sus zapatos en terrenos escabrosos: son los investigadores, son las Personas. Nuestro viaje no sólo recordará épocas pasadas, sino que sobrevolaremos los lugares que marcan el ritmo de la investigación actual y discutiremos por qué el futuro lo escribirán aquellos valientes que respondan con el primer verbo a la pregunta que da nombre a esta aventura.

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