lunes, 16 de enero de 2017

La Rastreadora - Antonio Lagares


¿De qué es capaz un hombre que ha borrado la línea entre el bien y el mal? ¿Cómo sobrevive aislado, en soledad y sin remordimiento alguno? ¿Quién es el encargado de controlar a los individuos que han caído en una lógica sin arrepentimiento? Estas preguntas han mantenido el interés a lo largo de los tiempos y se han abordado desde múltiples enfoques.
“La Rastreadora” es una novela que podemos ver con un asomo de temor porque sabemos que en nuestro entorno estamos expuestos a cruzarnos con mentes enfermas capaces de bloquear su conciencia y distorsionar su pensamiento al alterar su percepción a su antojo. Esta vinculación de la historia con nuestro contexto cotidiano la convierte en una especie de estudio de la mente humana. Y le da un valor trascendente al trabajo del escritor al conectar el examen de conciencia meticuloso al que todos estamos expuestos con la imposición de múltiples factores: religiosos, familiares, sociales y la concatenación con una mente esquizofrénica que no puede escapar a su destino.
La historia de Miguel comienza con un trabajo introspectivo desde la primera escena, adentrándose de una manera fluida, con mucha coherencia y naturalidad, hasta dar un giro de forma vertiginosa. El autor nos transporta a un ambiente recluido y absorbente donde moldea a sus personajes en una lucha de identidades, haciéndolos traspasar fronteras personales hasta encontrarse con sus propios demonios.

Publicar un comentario